Tag Archives: PC

Cuello de botella en un PC: tipos, cómo identificarlos y cómo resolverlos

Cuando hablamos de cuello de botella en PC lo más habitual es pensar en el procesador, pero lo cierto es que existen otros tipos que pueden tener consecuencias muy graves en el rendimiento general del sistema y debemos tener muy en cuenta para contar con una visión más completa de la importancia que tiene el equilibrio de componentes a la hora de montar un equipo.

En este artículo vamos a repasar los tipos de cuello de botella más importantes y más habituales que podemos encontrarnos en un PC. Os indicaremos qué síntomas y consecuencias suelen tener para que podáis identificarlos fácilmente y os daremos una serie de soluciones. Siempre que sea posible indicaremos la opción de resolver o al menos mitigar cada cuello de botella sin necesidad de gastar dinero.

Cuello de botella: nociones generales

Decir que un PC tiene un cuello de botella indica que dicho equipo tiene al menos un componente que no está a la altura de los otros, y que por tanto lastra en todo o en parte el rendimiento general del sistema.

Dado que en un ordenador la comunicación y el trabajo conjunto de diferentes componentes es básico podemos entender sin problemas el concepto, aunque por desgracia es algo que vendedores y fabricantes no han terminado de aceptar y hoy por hoy todavía es normal encontrar configuraciones desequilibradas que se maquillan con estrategias de márketing a modo de gancho para atraer al consumidor.

Hablamos de casos como el clásico “tiene 16 GB de RAM y una gráfica dedicada”, afirmaciones en las que prima la cantidad sobre la necesidad y el equilibrio real y que en muchas ocasiones acaba llevando al usuario a comprar un PC descompensado con unas especificaciones que no necesita.

Evitar del todo el cuello de botella es imposible ya que siempre nos encontraremos con alguna descompensación entre componentes, pero lo importante es hacer que ésta sea tan mínima que no lleguemos a notarla o que su impacto acabe siendo residual.

Cuello de botella en el procesador

Se produce cuando el procesador es incapaz de ofrecer el rendimiento suficiente para mantener a otros componentes trabajando al 90-100%. El caso más frecuente es aquél en el que la CPU limita el rendimiento de la tarjeta gráfica.

¿Qué síntomas presenta? Cuando se produce este tipo de cuello de botella lo más habitual es experimentar pérdidas de rendimiento que pueden ir desde tirones hasta bloqueos o parones temporales.

En juegos se puede manifestar de tres formas:

  • Tiempos de carga elevados.
  • Mínimos de fotogramas por segundo muy bajos.
  • Rendimiento inestable.

¿Cómo puedo resolverlo? La manera más efectiva es cambiar el procesador a uno más potente, aunque también podemos mejorar la situación haciendo overclock si nuestra CPU lo permite.

Cuello de botella en la memoria RAM

Es importante tener en cuenta que en este caso no hablamos de escenarios en los que no podemos ejecutar aplicaciones o juegos por no llegar al mínimo de RAM, sino de aquellos casos en los que éstos funcionan porque cumplimos con ese mínimo pero no logramos una experiencia óptima.

¿Qué síntomas presenta? Los más habituales son un rendimiento inconsistente en general y los tirones y parones bruscos en juegos.

Esto ocurre porque nuestro equipo no cuenta con la suficiente cantidad de memoria para almacenar todos los datos que requiere una aplicación o juego para que ésta funcione de forma óptima, y por tanto tiene que estar vaciando y cargando nuevos datos cada cierto tiempo. Esto supone una mayor carga de trabajo para otros componentes como el procesador, que tienen que repetir ciclos concretos.

¿Cómo puedo resolverlo? Si no quieres gastar dinero hacer un arranque limpio del sistema puede ayudarte a liberar memoria RAM y a mejorar el rendimiento en general, aunque la solución definitiva es una ampliación.

Te recordamos que para juegos el mínimo para disfrutar actualmente de una buena experiencia son8 GB de RAM, aunque algunos títulos ya consumen entre 10 GB y 12 GB.

Cuello de botella en el disco duro

Sí, puede existir un cuello de botella en el disco duro. De este componente depende en buena parte el rendimiento general del sistema, lo que significa que una unidad lenta hará que tanto el sistema operativo como los juegos se vean afectados de forma negativa.

Un disco duro de alto rendimiento o un SSD no hará que tengas muchos más FPS es un juego, pero sí hará que sistema operativo y aplicaciones funcionen con mayor agilidad y reducirá los tiempos de carga.

¿Qué síntomas presenta? Tiempos de encendido y apagado del sistema muy altos, tiempos de carga demasiado lentos y problemas en la carga de texturas en juegos son algunos de los más claros.

¿Cómo puedo resolverlo? Lo mejor es hacer un cambio de unidad y optar por un SSD, aunque las desfragmentaciones pueden ayudarnos a mejorar un poco la situación en unidades HDD.

Cuello de botella en la tarjeta gráfica

Es una situación que se produce con mucha frecuencia en equipos preconfigurados que se venden en grandes superficies y en tiendas especializadas. Lo entenderemos mejor con un ejemplo: imagina un PC para juegos con un procesador Core i5 8600 que viene con una gráfica GeForce GT 1030, la descompensación entre ambos componentes es clara, ya que el primero es una CPU de gama media y la segunda una GPU de gama baja.

Con esa configuración tendremos una tarjeta gráfica incapaz de ofrecer el rendimiento que necesitamos para jugar de forma óptima en resoluciones 1080p y superiores, y no estaremos aprovechando adecuadamente el resto de componentes del equipo.

¿Qué síntomas presenta? Un rendimiento insuficiente en juegos incluso en calidades bajas es la señal más clara de que tenemos una tarjeta gráfica que no cubre con nuestras necesidades.

¿Cómo puedo resolverlo? Hacer overclock a la tarjeta gráfica (GPU y memoria) puede ayudar a mejorar un poco la situación, pero en casos extremos como el ejemplo que hemos puesto la única solución real es actualizar la tarjeta gráfica.

EGO BA2240E Batería compatible para:EGO Power Plus
lgLB62115E  LB52113E  LB62115B Batería compatible para:LG M1 P1 W1 LM70 LS75 LS55 R405
HP LR08XL  HSTNN-DB3H Batería compatible para:HP Envy 15-3000 15-3100 15-3200 15-3300 Series
ASUSC11P1320  C11PdJ3 Batería compatible para:ASUS ZenFone 4 PF400CG A400CG Padfone Mini
Acer AS16A5K Batería compatible para:ACER Aspire E 15 Series
HP 626869-851  628419-001  HSTNN-E05C  HSTNN-OB2D Batería compatible para:HP Pavilion Dm1-3000 Dm1-3100 Serie

Cinco mitos que debes olvidar al montar un PC gaming

Ha llegado el día, te has decidido a montar un PC gaming pero tienes en mente varias configuraciones y muchas dudas. Para empezar a resolverlas te recomendamos echar un vistazo a nuestras guías antes de tomar una decisión definitiva, y también que tengas en cuenta los cinco mitos que vamos a desmentir a continuación.

Es un hecho, Internet puede ser una fuente de información fantástica pero también tiene un lado negativo, y es que no toda está debidamente filtrada y curada. Esto quiere decir que parte de esa información es falsa o contiene errores, una realidad que facilita el sostenimiento de muchos mitos que debemos empezar a olvidar.

Precisamente ese es el objetivo de este artículo, poner fin a algunos de esos mitos, aunque como anticipamos lo vamos a relacionar directamente con la configuración de un PC Gaming. Como siempre esperamos que os guste y os invitamos a dejar cualquier duda en los comentarios.

1-Intel siempre es mejor que AMD

Es un mito que muchos todavía no han superado y también uno de los más perjudiciales. Es cierto que antes de la llegada de Ryzen Intel tenía una posición de dominio claro por el bajo rendimiento de los procesadores FX en juegos comparado con los Core más recientes, pero eso es cosa del pasado.

Los procesadores Ryzen de AMD han marcado un importante punto de inflexión y ha vuelto a colocar a la firma de Sunnyvale en una posición muy competitiva, sobre todo por el buen nivel calidad-precio que ofrecen dichos procesadores.

El IPC (rendimiento bruto) de Ryzen está al nivel de los procesadores Skylake de Intel (Core serie 6000), y dicha generación se encuentra disponible en configuraciones de 4, 6 y 8 núcleos. Con la tecnología SMT pueden manejar 8, 12 y 16 hilos, así que son una excelente opción para montar un PC Gaming.

En mi PC personal utilizo un Ryzen 7 1800X a 4,025 GHz junto con una GTX 980 TI de 6 GB y hasta el momento mi experiencia de uso en juegos ha sido perfecta.

2-Siempre necesitas refrigeración mejorada

Otra falacia bastante común es hacer creer que para montar un buen PC gaming siempre vamos a tener que montar un buen sistema de refrigeración, ya sea en general (varios componentes y caja) o en particular (algún componente en concreto).

Este apartado depende de la configuración del PC gaming que vayamos a montar, pero en la mayoría de los casos salvo que vayamos a hacer overclock o a utilizar una caja muy pequeña y compacta donde el espacio sea un problema nos bastará con los disipadores de referencia.

Por ejemplo en un PC gaming estándar que monte un Core i5 8400 o un Ryzen 5 1600 podríamos disfrutar sin problemas de una experiencia óptima con los ventiladores de stock. En el caso del segundo incluso podríamos hacer un overclock discreto hasta los 3,8 GHz sin problemas de temperatura.

No hay duda de que en el caso de utilizar procesadores Core i5 8600K, Core i7 8700K. Ryzen serie 7 y en las series Threadripper y Core Extreme es necesario contar con un buen sistema de disipación para aprovecharlos de forma óptima, pero son casos muy concretos y no podemos hablar por tanto de “normal general”.

3-Es fundamental una tarjeta gráfica de gama alta para jugar bien

He visto este bulo presente en muchos sitios, incluso en foros y en sitios técnicos con conocimientos en la materia. Partimos de la base de que para jugar en condiciones necesitas una tarjeta gráfica acorde a la resolución que vayas a utilizar, pero lo cierto es que hoy en día tenemos mucho donde elegir y que incluso las tarjetas gráficas de gama baja-media rinden bastante bien.

Por ejemplo para jugar en 1080p en condiciones aceptables bastaría como mínimo con una GTX 1050 o una Radeon RX 560, aunque es cierto que el nivel óptimo empezaría en una Radeon RX 570 o GTX 1060 de 3 GB. En cualquier caso esas tarjetas gráficas son de gama media, y con las Radeon RX 580 y GTX 1060 de 6 GB podríamos jugar sin problemas en resoluciones 1440p.

Sólo es verdaderamente imprescindible una tarjeta gráfica de gama alta si vamos a montar un PC gaming para jugar en resoluciones 2160p (4K), una resolución muy exigente que ahora mismo sólo deberíamos plantearnos realmente a partir de una GTX 1070 o una Radeon RX Vega 56.

4-Necesitas una fuente de alimentación de muchos vatios

Es otro error muy habitual y por desgracia está lejos de desaparecer aunque no se limita únicamente al tema de los vatios, sino que se extiende a diversas marcas.

Muchos creen que para montar un PC gaming es imprescindible una fuente de 600 o de 700 vatios como mínimo, y que sólo merece la pena apostar por fuentes de marcas muy conocidas y populares, aduciendo que otras como Aerocool o Tacens no valen para nada, pero de nuevo la realidad es totalmente distinta.

De nuevo repito ejemplo con mi PC, en él tengo montados los componentes que dije (Ryzen 7 1800X a 4,025 GHz y una GTX 980 TI de 6 GB), tengo iluminación LED RGB, un SSD, un SHDD y una unidad óptica y utilizo una fuente Tacens Valeo de 700 vatios con certificación 80 Plus Silver. Lleva conmigo más de dos años y no ha dado problemas.

La realidad es que para montar un ordenador para gaming debes tener en cuenta el consumo de todos los componentes del equipo, el amperaje necesario en el carril de 12v, los conectores que vas a utilizar y el margen de ampliación que deseas. Si el consumo del equipo es de 300 vatios es recomendable montar una fuente que ofrezca 400 vatios reales.

En caso de que no queráis poneros a calcular consumos exactos hay una regla muy útil que no suele fallar cuando se aplica junto a las otras dos claves que hemos dado, y es tomar como referencia los vatios mínimos recomendados de la tarjeta gráfica que vamos a utilizar y montar una fuente que lo supere en 100 vatios. Por ejemplo si vas a montar una GTX 1060 de 6 GB que requiere una fuente de 400 vatios deberías montar una fuente de 500 vatios.

5-Montar un PC Gaming es caro

Aunque es cierto que los precios de las tarjetas gráficas y de la memoria RAM están tan inflados que hoy es muy complicado montar un equipo sin caer en excesos lo cierto es que hasta el “boom” que sufrieron ambos componentes era posible montar equipos gaming muy económicos.

Con la inflación actual es complicado encontrar tarjetas gráficas y RAM a buen precio, pero el bajo coste de otros componentes fundamentales como placas base y procesadores ayuda bastante. Por ejemplo ahora mismo podríamos montar un equipo para jugar en 2160p con garantías haciendo por menos de 1.300 euros:

  • Placa base MSI B350 Gaming Pro: 75,90 euros.
  • Procesador Ryzen 5 1600: 163,99 euros.
  • Memoria RAM 2 x 8 GB Cosair LPX DDR4 3.200 MHz: 209,90 euros.
  • Tarjeta gráfica GTX 1080 G1 con 8 GB de GDDR5X: 609,90 euros.
  • Fuente de alimentación Thermaltake Smart SE 630W Modular: 67,95 euros.
  • Unidad de almacenamiento SSD Samsung Evo 850 de 500 GB: 125,99 euros.

El coste total de ese equipo es de 1.253,63 euros. A esa suma deberíamos añadir la caja, pero tenemos opciones muy asequibles e interesantes que parten desde los 40 euros.

Si quisiéramos montar un PC de bajo presupuesto para jugar en 1080p sólo tendríamos que invertir unos 400 euros.

ASUS B21N1329 Batería compatible para ASUS D553M F553M P553 P553MA X453
Adaptador SONY NSW24063 N50
Adaptador Sony Vaio Duo 11 SVD1121XBATT 10.5V 4.3A
Bose 88796 Batería compatible para Bose Soundlink Mini 2 Pack
Acer AP14F8K Batería compatible para Acer Iconia Tab A1-850 B1-810 B1-820 W1-810
HPWM06  WM03  609881-131  HSNN-IB1W Batería compatible para HP Mini 100e X100E Serie

Guía para mejorar el rendimiento de tu PC en juegos

Estamos en pleno E3, uno de los eventos más importantes del mundo del videojuego, y para celebrarlo hemos querido dedicar la guía de este domingo a recoger y explicar una serie de claves que te ayudarán a mejorar el rendimiento de tu PC en juegos.

Para que la guía te resulte lo más útil posible vamos a hacer un listado completo con consejos sencillos y asequibles que te ayudarán a mejorar el rendimiento de tu PC sin tener que gastar dinero, pero también acompañaremos una serie de recomendaciones al final en las que desgranaremos los ajustes gráficos más importantes.

En esa segunda parte descubriremos los efectos de esos ajustes, el impacto que tienen en la calidad gráfica y en el rendimiento general y te enseñaremos qué debes reducir o desactivar primero y qué no. El objetivo será el que hemos indicado al inicio, mejorar el rendimiento de tu PC en juegos.

Sin más nos ponemos manos a la obra, esperamos que os guste y os invitamos a dejar vuestras opiniones en los comentarios.

Pasos para mejorar el rendimiento de tu PC en juegos

Tenemos varios opciones que vamos a ir agrupando siguiendo un orden concreto. Empezaremos por las más sencillas y dejaremos para el final las más complicadas, aunque ya os adelantamos que en esencia no hay ninguna que resulte especialmente difícil o que exija ser un experto en el mundillo de la informática.

Os recomendamos empezar siguiendo el orden que os vamos a dar a continuación y que poco a poco vayáis midiendo gradualmente la mejora que obtenéis.

1-Haz un arranque limpio: es una de las maneras más sencillas de obtener una mejora que notaremos no sólo en juegos sino también en el rendimiento general del equipo, sobre todo si tenemos poca RAM (menos de 6 GB).

En este artículo encontraréis todos los pasos que debéis dar.

2-Actualiza los drivers: hablamos en general, aunque el más importante es el de la tarjeta gráfica. Normalmente los fabricantes introducen mejoras y optmizaciones que pueden darnos un extra de rendimiento en juegos concretos, salvo que tengamos soluciones muy antiguas.

También es buena idea comprobar la versión de nuestra BIOS y ver si existe una actualización en la web oficial del fabricante.

3-Haz un análisis del sistema: buscar virus o conflictos en el sistema y limpiarlos o resolverlos puede poner fin a problemas importantes de rendimiento de tu PC. Notarás efectos positivos a nivel general.

En ocasiones desactivar temporalmente nuestra solución antivirus también puede ayudarnos a mejorar el rendimiento.

4-Configura tu sistema operativo en máximo rendimiento: esto es especialmente útil en ordenadores portátiles. Cuando activamos este modo se prioriza el rendimiento pero se aumenta el consumo.

Podemos ajustar el plan de rendimiento a través de las opciones de energía del sistema.

5-Busca errores en el la unidad de almacenamiento y desfragmenta: buscar y corregir errores puede ayudar a reducir el “rascado” de los juegos que recurren mucho a operaciones de lectura en la unidad de almacenamiento.

En las unidades mecánicas también es útil desfragmentar periódicamente. Si tenéis un SSD no debéis hacerlo.

6-Cierra descargas y aplicaciones en segundo plano: es una manera sencilla de mejorar el rendimiento de tu PC en sentido amplio.

En Windows lo mejor es que abras el Administrador de Tareas y cierres aquellas aplicaciones innecesarias que estén consumiendo recursos.

7-Haz mediciones de temperatura y toma medidas: este paso requiere algo más de esfuerzo, pero puede ser muy beneficioso, sobre todo en equipos que tienen varios años encima.

Si detectas problemas de temperatura es posible que tu equipo necesite una buena limpieza. Por suerte es un paso muy sencillo ya que sólo tienes que desconectarlo, abrir la tapa y limpiar el polvo de su interior.

Puedes usar una brocha suave y aire comprimido para quitar todos los restos. También es buena idea desmontar la tarjeta gráfica y el procesador para limpiarlos a fondo y cambiar la pasta térmica.

8-Haz overclock a tus componentes: es una opción muy interesante para alargar la vida de un PC, siempre que no tengamos problemas de temperatura y que estemos seguros de que nuestra fuente de alimentación no dará problemas.

Para subir la frecuencia de la tarjeta gráfica disponemos de programas muy sencillos y fáciles de utilizar como MSI Afertburner, que es compatible con una gran cantidad de modelos distintos y de cualquier fabricante.

Para subir la velocidad del procesador podemos recurrir también a algunas aplicaciones concretas que ofrecen los principales fabricantes, como Intel Extreme Tuning Utility y AMD RYZEN Master, aunque también podemos tirar del método clásico y hacerlo a través de la BIOS.

Ajustes gráficos en juegos, todo lo que debes saber

Otra forma de mejorar el rendimiento de tu PC en juegos pasa por reducir la calidad gráfica de estos. Parece una idea sencilla pero buscar el mejor equilibrio posible entre rendimiento y calidad puede acabar siendo toda una odisea.

Por ello en este artículo vamos a repasar los ajustes gráficos básicos más importantes y os vamos a dar una serie de pautas para que sepáis que deberíais reducir primero de cara a conseguir ese equilibrio entre rendimiento y calidad.

  • Resolución: Os recomendamos que intentéis mantener la resolución nativa de vuestro monitor. Si vuestra tarjeta gráfica tiene muy poca memoria gráfica y además es poco potente reducir este ajuste puede obrar milagros, pero hará que el juego se vea muy pixelado.
  • Texturas: Es uno de los ajustes que más influye en la calidad gráfica de los juegos. Os recomendamos no bajar nunca de niveles medios, ya que apenas notaréis mejoras en rendimiento y sin embargo el juego se verá totalmente deslucido. Depende sobre todo de la memoria gráfica de la tarjeta y por lo general el nivel óptimo se alcanza con los ajustes en alto. Junto con la resolución debe ser tu último recurso.
  • Sombras: Uno de los ajustes más exigentes. Debe ser tu objetivo principal si notas que el rendimiento de tu PC flojea. Tiene un gran impacto y utilizar los ajustes bajos también puede “obrar milagros”. Debe ser tu objetivo principal.
  • Efectos de iluminación y reflejos: Este incluye aspectos como la iluminación general, las fuentes de luz y los reflejos que veremos en determinadas superficies. Confiere un toque preciosista al juego pero consumen muchos recursos, así que después de la calidad de las sombras debe ser tu segundo objetivo.

Notas finales

Es muy complicado dar una visión general de los ajustes óptimos de juegos actuales en PCs tipo ya que como sabemos cada uno tiene sus propios requisitos, y también una optimización dispar.

En cualquier caso en los equipos con gráficas integradas de baja potencia lo ideal es utilizar una resolución igual o ligeramente inferior a la nativa (por ejemplo 720p en un monitor 768p), mantener las texturas en calidad media y todo lo demás en bajo.

Por contra en equipos que se acerquen mucho o cumplan los requisitos mínimos del juego por lo general es posible utilizar la resolución nativa del monitor, aunque con matices. Si dicha resolución es de 720p o 900p en la mayoría de los casos podremos configurar todo en medio-alto, pero si jugamos en 1080p lo habitual es jugar con todo en medio.

Para aquellos casos de equipos de gama media que no lleguen a los ajustes recomendados pero se acerquen lo habitual es poder jugar con todo casi al máximo y resoluciones sub-1080p o 1080p y todo en alto.

Adaptador SONY NSW24063 N50
Adaptador White LG Innotek PSAB-L101A DA-48F19 32MB24
Fujitsu SMP-CW0XXPSA4 Batería compatible para Fujitsu SMP-CWOXXPSA4 Series
Acer AP12A3i Batería compatible para Acer Aspire Timeline Ultra U M3-581TG M5-481TG AP12A4i
Dell P63NY Batería compatible para Dell Latitude 7370 Series
Bose 88796 Batería compatible para Bose Soundlink Mini 2 Pack

Cómo prevenir el sobrecalentamiento de un PC

El sobrecalentamiento de un PC es un fenómeno que afecta directamente al buen funcionamiento de nuestro equipo. Provoca errores, pérdida de datos, bloqueos, reinicios y/o apagados, reduce la vida útil de los componentes y en casos extremos daños irreparables a algunos de ellos.

Estamos en pleno agosto, verano en el hemisferio norte y en zonas como el centro y sur de la península ibérica, padecemos a diario temperaturas entre 35 y 40 grados. Aunque un PC está preparado para funcionar a altas temperaturas y tiene controles para limitar su impacto, nuestros equipos informáticos también sufren ante las altas temperaturas y es un buen momento para comprobar hasta qué punto pueden perjudicarlos.

Tenlo claro, todo dentro de un PC genera calor. La refrigeración de una computadora se ha convertido en todo un arte especialmente en equipos gama entusiasta que utilizan técnicas de overclocking y exprimen el rendimiento de componentes como CPU y GPU, aumentando con ello las temperaturas de funcionamiento. No vamos a llegar a tanto en este artículo pero sí vamos a revisar unas cuantas tareas comunes que deben formar parte del mantenimiento habitual, pueden realizarlas cualquier usuario y previenen de forma efectiva el sobrecalentamiento de un PC.

Verificar y controlar las temperaturas de un PC

Conviene iniciar el proceso con la comprobación de la temperatura real de los principales componentes de nuestro equipo, CPU, GPU y unidades de almacenamiento, así como la del chasis en su conjunto. Hay muchas herramientas gratuitas que nos ofrecen la información que necesitamos, como Speccy, PC Wizard o HWMonitor, que registran temperaturas, voltajes o velocidades de los ventiladores que a la postre forman el conjunto a tener en cuenta. Como un dato de referencia a tener en cuenta, la temperatura de funcionamiento máxima de una CPU debe estar entre 70 y 80 grados, aunque en un equipo estándar es sencillo mantenerlo bastante más bajo.

Los fabricantes de placas base también ofrecen este tipo de información en sus herramientas de escritorio y en unas BIOS UEFI cada vez más completas.

Limpieza

El polvo se acumula en cualquier PC sin importar lo moderno que sea, sobremesa o portátil. Obstruye conductos de ventilación, reduce la eficacia de los ventiladores y llega hasta pararlos. Una limpieza regular puede ayudar a mantener un correcto flujo de aire de refrigeración. La imagen siguiente es una bomba de relojería y te sorprendería saber el gran número de equipos en ese estado (y peores).

En un PC de sobremesa su limpieza es muy sencilla. Una vez apagado el equipo, desconectado el cable de alimentación y descargada la electricidad estática, abrimos el chasis y procedemos a su limpieza. Aspirar o soplar dan buenos resultados aunque lo ideal es utilizar un bote de aire comprimido, alcohol isopropílico y paños de microfibra para una limpieza completa.

Personalmente, desmonto cada cierto tiempo todos y cada uno de los componentes, limpio y vuelvo a montar, con especial atención a los ventiladores de CPU y GPU, fuente de alimentación y los del chasis. Un truquito a tener en cuenta es sujetar las aspas de los ventiladores cuando aplicamos el aire comprimido. Si giran “locos” te harán un molesto ruido de por vida.

En un ordenador portátil el desmontado completo no está al alcance de todos los usuarios pero al menos debemos retirar las tapas exteriores y aplicar el aire comprimido para liberar de polvo todas las rejillas de ventilación.

La principal causa del apagado automático en un portátil es la sobretemperatura. Existen bases de refrigeración para portátiles y dan buen resultado pero todo comienza en una buena limpieza. Su uso en superficies planas reduce la temperatura y si lo utilizas en un escritorio, levantarlo para favorecer la ventilación es un truco que sigue dando resultados.

Refrigeración CPU – GPU

El microprocesador es el corazón de nuestro equipo y un buen sistema de refrigeración (por supuesto, lo más limpio posible) es imprescindible para mantener una temperatura correcta. Ventilador que siempre hay que separar del disipador porque éste acumula también gran cantidad de polvo como vemos en la siguiente imagen:

El modelo de ventilador también importa. Intel y AMD ofrecen ventiladores-disipadores en la venta en retail de muchos de sus modelos de CPUs (no en todos). Son suficientes para un uso básico pero en cuanto pretendas hacer overclocking o seas un usuario algo más exigente, tendrás que pasar por caja y comprar un modelo de terceros.

La refrigeración por aire es la más habitual pero los sistemas de refrigeración líquida se han extendido en los últimos años a medida que ha aumentado la oferta y ajustado precios. Es una gran opción porque además de mantener temperaturas bajas, su nivel de ruido suele ser muy bajo. Casi todos los sistemas se venden con todos los elementos necesarios incluidos, ventiladores, radiador o líquido. Hay verdaderas maravillas integradas que cubren la refrigeración de todos los componentes.

En consumo no necesitamos tanto. Hay una buena oferta con precios no excesivamente caros de sistemas líquidos para CPU, GPU o chasis. Tanto si apuestas por ellos como si utilizas ventiladores por aire, asegúrate que tienes espacio suficiente en tu torre para montarlo.

Mención especial para el cambio de pasta térmica. Es un compuesto que facilita la transmisión de calor entre el encapsulado del procesador y el disipador del ventilador. Una pasta térmica de calidad mejorará esa transmisión y ayudará a mantener temperaturas bajas. No hay que realizarlo con tanta frecuencia como la limpieza pero de vez en cuando procura reemplazarla.

La pasta es ineficaz cuando se aplica poca cantidad y también cuando se aplica mucha. Usa el método del “guisante”. Una gota en el medio de la die es suficiente. La presión natural del disipador la extenderá uniformemente por toda la superficie.

Las tarjetas gráficas dedicadas son otro punto a cuidar. Incluyen su propio sistema de disipación-refrigeración y conviene desmontarla de su ranura PCIe y limpiar a fondo sus ventiladores. Los grandes fabricantes ofrecen aplicaciones para su control y configuración, pudiendo personalizar su velocidad según la temperatura alcanzada. Si vas a darle caña de la buena o montas sistemas multigráfica, puedes valorar la compra de sistemas de refrigeración externos para GPU.

Ventiladores – Flujo de aire – Cableado

La superficie efectiva (tamaño en mm) y la velocidad de rotación, son medidas que definen la eficacia de los ventiladores para el chasis que también conviene revisar y limpiar. Buscar el equilibrio entre el ruido emitido y la velocidad para mantener “fresquito” el chasis y los componentes es el objetivo. Aplicaciones como SpeedFan  permiten modificar la velocidad de rotación de los ventiladores, algo que también podemos hacer en las aplicaciones de los fabricantes de placas y en las UEFI.

Depende de las posibilidades de tu torre pero hay veces que colocar estratégicamente un ventilador de calidad y buen tamaño (120 mm) es suficiente para mantener a raya la temperatura del chasis, manteniendo de paso el flujo de aire adecuado.

Hablamos de chasis y como siempre, recomendamos equilibrar el presupuesto en la creación de un PC. Hay usuarios que gastan mucho dinero en una simple gráfica y no invierten 60 euros en una buena torre que le va a durar muchísimos años. Son repetidos casos en servicios de soporte donde abundan las preguntas “no me coje la gráfica”. Para matarnos. Ya sabes, una buena torre permite instalar todos nuestros componentes de forma solvente, está preparada para actualizaciones futuras y garantiza un flujo de aire correcto.

Lo mismo podemos decir de una fuente de alimentación. No solo tiene que estar limpia su ventilador sino también su interior (la primera vez que la desmontes te sorprenderá ver la cantidad de polvo acumulado) sino que es fundamental también en aspectos de temperatura, porque la entrega del voltaje está relacionado directamente.

Finalmente, destacar la necesidad de colocar correctamente el cableado, otra fuente de sobrecalentamiento y recogida de polvo. Hay cableado especial y torres que facilitan las cosas pero al menos debemos utilizar abrazaderas plásticas para recoger el cableado y dejar el máximo espacio libre en el interior del chasis para mejorar la circulación del aire.

Como vemos, prevenir el sobrecalentamiento de un PC es sencillo si lo tomamos como una tarea de rendimiento regular. Los componentes de refrigeración avanzados cuestan bastante dinero, pero dedicar un rato de nuestro tiempo simplemente en limpieza, es gratis y muy ventajoso para evitar problemas y aumentar la vida útil de los componentes.
Acer AC14B18 Batería compatible para Acer Extensa 2508 2519 TravelMate B115-M B115-MP
Adaptador Toshiba PA3468E-1AC3
ASUS C32-N750 Batería compatible para Asus N750 N750JV N750 N750JK series
Adaptador Panasonic Toughbook CF-19 CF31 CF52 CF-53 CF-53S
dell9KGF8  XX1D1  7HRJW  6FNTV  TRM4D Batería compatible para Dell Latitude 6430u Ultrabook
Adaptador Sony VAIO VGN

Cómo cambiar la carpeta de capturas de pantalla por defecto de Windows

Cuánto más nos faciliten la existencia los sistemas operativos, mejor que mejor. En esta ocasión, vamos a ver cómo cambiar la carpeta de capturas de pantalla por defecto de tu ordenador Windows. Poder personalizar nuestros equipos a nuestra manera hace que nuestro trabajo del día a día resulte infinitamente más sencillo y más ágil. Para eso están, ¿no?

Al igual que es posible cambiar la ubicación de la carpeta de descargas en Mac, los chicos de Redmond también ofrecen esta opción en sus versiones, tanto las más anteriores como la más nueva. En Windows 10 es posible cambiar la carpeta de capturas de pantalla donde se guardan de forma automática. Si aún no has actualizado a la última versión -el plazo ya pasó para hacerlo sin coste pero te contamos cómo actualizar a Windows 10 gratis-, que sepas que lo que te vamos a contar a continuación también puedes hacerlo en versiones anteriores.

La configuración predefinida de las carpetas de los pantallazos en Windows hace que no tengamos que preocuparnos por establecer de primeras nosotros mismos el lugar de destino. Sin embargo, si por la razón que sea, esta ubicación final no nos termina de convencer, siempre tenemos la posibilidad de cambiarla. Revisar los ajustes cada cierto tiempo es una manera que nos facilita y nos ayuda a mantener el orden en nuestro equipo. Vamos a explicarte paso a paso cómo cambiar la carpeta de capturas de pantalla por defecto de tu ordenador Windows, de manera que te resulte más fácil acceder a las imágenes realizadas.

Cómo capturar la pantalla en Windows

Lo primero de todo es saber de lo que estamos hablando. De nada sirve configurar la ubicación final si no sabemos utilizar la herramienta, en este caso, cómo hacer una captura de pantalla de Windows. Son tres las opciones disponibles en este sistema operativo:

  • Para hacer una captura de la pantalla entera en Windows, pulsaremos la tecla Impr Pant (abreviatura de imprimir pantalla) del teclado. Está situada en la parte superior izquierda del teclado numérico o, si no tenemos, en el extremo superior derecho del teclado. Se encuentra entre las teclas F12 y Bloq Despl. Con esta acción habremos capturado una imagen de la pantalla entera, que se copiará en el portapapeles del ordenador. Ten en cuenta que al hacer no se produce ninguna acción de confirmación en la pantalla, por lo que necesitamos un programa para verla como Word o Photoshop, donde la pegaremos y editaremos a nuestro gusto para posteriormente guardarla en el lugar que queramos. En el caso de Windows 8, podemos guardar la captura de pantalla directamente en la carpeta de destino usando las teclas Windows + Impr Pant en formato PNG.
  • Si queremos hacer una captura de pantalla de una sola ventana del navegador en Windows, pulsamos las teclas Alt + Impr Pant. Se copiará directamente en el portapapeles e, igual que en el caso anterior, necesitaremos un programa de edición para visualizarla.
  • Podemos hacer capturas de pantalla en Windows 10 con la herramienta Recortes, la cual está disponible en las versiones de Windows Vista,  7, 8 y 10. La encontramos en Inicio > Todos los programas > Accesorios > Herramienta Recortes. O directamente escribiendo el nombre en el buscador de la pantalla de Inicio. Una vez abierta, seleccionamos la forma del recorte y el borde del mismo, y posteriormente lo guardamos.

Una vez que ya hemos visto la manera de capturar la pantalla en Windows es momento de entrar en el tema en cuestión. Seguramente en más de una ocasión te hayas encontrado con dificultades en el momento de localizar el lugar donde se han guardado las capturas de pantalla de Windows. Sí, le has dado a Guardar al archivo pero no sabes dónde se encuentra dentro de tu equipo.

La solución es sencilla, puesto que todas las imágenes se guardan en el mismo sitio. Para saber dónde se guarda Windows las capturas de pantalla sigue estos pasos:

  1. Entra en el explorador de archivos (tal y como si fueras a buscar una carpeta en tu disco duro).
  2. Pulsa sobre Mis imágenes.
  3. Busca una carpeta que se llame Screenshots o Capturas de pantalla. Ahí encontrarás todos los pantallazos que hayas hecho en tu ordenador.

¿Fácil, verdad? Y poco práctico cuando capturas muchas instantáneas, apoderándose el caos de tu equipo. Para que eso no ocurra está la opción de poder modificar el lugar de destino. Si quieres saber cómo cambiar la carpeta de capturas de pantalla de Windows sigue estos pasos (es válido para cualquier versión de este sistema operativo):

  1. Una vez que estamos en la carpeta Capturas de pantalla (donde nos hemos quedado en los pasos anteriores).
  2. Con el botón derecho del ratón aparece un menú desplegable donde elegimos la última opción, Propiedades.
  3. Se abrirá una ventana nueva. Dentro de ella,vamos a Ubicación y ahí podrás elegir entre Resturar predeterminados, Mover o Buscar destino.
  4. Eliges la carpeta donde quieres guardar las capturas de pantalla a partir de ahora.

De esta manera tan simple podrás cambiar la ubicación de la carpeta de capturas de pantalla de Windows. Por suerte, este sistema operativo ofrece muchas opciones a la hora de ajustar la configuración del equipo a nuestra necesidades y preferencias.

Asus C21-TX300P Batería compatible para Asus Transformer Book
HP 807957-001  HSTNN-LB6V  6EZRVC2GW8WPWI  HS04 Batería compatible para HP 15-AC SERIES
HP PK03XL  HSTNN-DB6S  6789116-005 Batería compatible para HP Spectre Pro X360 Spectre 13
Adaptador HP Power Supply s5-1321cx D10-220P PSU 220W
Motorola EZ30 Batería compatible para Motorola Google Nexus 6 XT1100 XT1103 XT1115
Adaptador ASUS AC/DC Adapter FA180PM111 Charger

Calor y ordenadores, una mirada a fondo con todo lo que debes saber

El calor está presente en cualquier sistema electrónico de consumo y como sabemos se produce por el simple hecho de utilizarlo, lo que obliga a los fabricantes a utilizar diseños que ayuden a disiparlo de forma pasiva o a introducir sistemas de disipación activa en aquellos casos en los que se produzca en cantidades tan grandes que no se pueda optar por otro tipo de refrigeración.

No hay duda de que un exceso de calor puede ser un problema y que debemos evitarlo si queremos que nuestros equipos y dispositivos funcionen correctamente, pero en este artículo queremos ir un paso más allá y analizar a fondo el tema del calor en los equipos electrónicos realizando un enfoque más completo.

Para ello analizaremos qué componentes generan calor, cómo afecta el calor a esos componentes y al equipo en general, qué síntomas podemos notar cuando se produce un exceso en las temperaturas de trabajo y qué medidas podemos tomar para normalizar la situación.

Como siempre esperamos que os sea de ayuda y os invitamos a dejar cualquier duda en los comentarios.

¿Qué componentes generan más calor?

En general cualquier componente que utilice electricidad para funcionar, aunque debemos tener claro que no todos tienen el mismo impacto ni tampoco necesitan el mismo sistema de disipación.

Un ejemplo claro lo tenemos en las luces LED, que generan una cantidad mínima que podemos considerar prácticamente como residual. En el otro extremo se situaría una tarjeta gráfica de gama alta, que sin el sistema de disipación adecuado y en una torre mal ventilada podría acabar sufriendo un exceso de temperatura grave y afectar a otros componentes.

A continuación os dejamos un listado de los componentes más comunes y al mismo tiempo más importantes por generación de calor en ordenadores:

  • Procesadores: Son un componente fundamental y necesitan sistemas de disipación activa (ventiladores) en la mayoría de los casos para mantener unas temperaturas óptimas.
  • Tarjetas gráficas: Es otro componente clásico. Las soluciones de alto rendimiento pueden llegar a tener consumos eléctricos muy elevados y a alcanzar temperaturas de 80 a 90 grados.
  • Fuente de alimentación: Componente esencial para cualquier equipo y uno de los que más calor produce, aunque cuentan con sistemas de disipación activa integrados que evitan que las temperaturas se disparen.
  • Discos duros y unidades ópticas: Ambos pueden producir bastante calor cuando están realizando operaciones de lectura o de escritura.

Otros componentes como la memoria RAM, el chipset o el VRM de la placa base también generan calor, pero en cantidades más reducidas por lo que se resuelve utilizando sistemas de refrigeración pasiva, así que no suponen un problema.

Sin embargo hay que tener en cuenta que si uno de los componentes que hemos citado registra temperaturas anormales puede afectar a otros y producir anomalías graves.

¿Por qué se puede producir un exceso de calor?

Hay muchas posibilidades aunque en general se acaba produciendo por la dejadez o error del usuario, que no realiza bien el montaje y la configuración u omite los mantenimientos mínimos que necesita cualquier ordenador, ya sea portátil o de escritorio.

A continuación vamos a repasar las más habituales:

  • Acumulación de suciedad o polvo, que acaba afectando o bloqueando totalmente los ventiladores e impide una correcta disipación.
  • Configuraciones inadecuadas con voltajes elevados, sobre todo cuando personas sin experiencia intentan hacer overclock y elevan los valores de voltaje a niveles excesivos.
  • Montaje erróneo o uso de soluciones de disipación no compatibles, como montar un ventilador que no es adecuado para un procesador o tarjeta gráfica o no ajustar bien las sujeciones de la base de cobre para que haga contacto pleno con el IHS del encapsulado de la CPU o la GPU.
  • Baja velocidad de giro de los ventiladores, algo que normalmente se arregla fácilmente ajustando la configuración de los mismos.
  • Componentes defectuosos, un problema que en general no tiene más remedio que optar por la sustitución del mismo.

¿Qué síntomas y consecuencias puede producir un exceso de calor?

Los síntomas y problemas pueden ser muy dispares ya que dependen de cada componenteafectado y de la intensidad y continuidad con la que se produzcan los excesos de temperatura.

En los casos más leves bastará con tomar medidas para resolverlos y hacer que todo vuelva a la normalidad, pero en los más extremos es posible que se estropeen uno o varios componentes, y en el caso de los ordenadores portátiles se podría producir la “muerte” total de la placa y de los componentes integrados, así que debemos ter mucho cuidado.

Antes de cerrar este punto os dejamos una serie de síntomas básicos y de consecuencias agrupados por niveles en función de su gravedad que os servirá como referencia:

  • Nivel leve: Zonas muy calientes en el equipo, exceso de ruido en los ventiladores y temperaturas elevadas en las mediciones (más de 75 grados en CPUs y más de 90 grados en GPUs).
  • Nivel medio: Pérdidas de rendimiento que pueden llegar a cuelgues temporales al ejecutar determinadas aplicaciones, sobre todo aquellas que sean más exigentes.
  • Nivel grave: Reinicios, bloqueos y pantallazos azules. En estos casos puede que ya se hayan producido daños en el equipo y que sean irreparables.

¿Qué puedo hacer para evitar el exceso de calor?

Por suerte no se trata de un problema que sea difícil de resolver ya que por lo general basta con seguir una serie de pautas básicas que vamos a resumir a continuación.

Recordad que lo ideal es aplicar de forma conjunta todas esas pautas, y que en caso de que detectéis alguna anomalía con las temperaturas lo mejor es tomar medidas desde el primer momento, aunque se trate de casos leves.

  • Asegurar el correcto montaje del equipo: Esto pasa por una serie de puntos básicos que debéis tener claros; no aplicar pasta térmica en exceso, emplear una caja que permita un buen flujo de aire, ajustar bien los sistemas de disipación y utilizar modelos adecuados para cada tipo de componente.
  • Colocar el equipo en zonas adecuadas: Lo principal es alejarlos del polvo, de zonas donde puedan haber insectos, de fuentes de calor intenso y de la luz directa del Sol. También debemos evitar que las zonas de salida de aire puedan quedar total o parcialmente bloquedas.
  • Realizar limpiezas y mantenimientos periódicos: Es recomendable limpiar el PC a fondo una vez cada año (de media) y cambiar la pasta térmica de CPU y GPU una vez cada dos años.
  • No forzar los componentes: Hacer overclock nos ayuda a mejorar el rendimiento del PC, pero si utilizamos voltajes excesivos para mantener la estabilidad de frecuencias muy elevadas podemos producir un desgaste prematuro y empezar a sufrir problemas de temperatura aunque todo parezca ir bien.

Recuerda que el clima de tu zona también influye, ya que una elevada temperatura ambiente puede afectar a las temperaturas de los componentes de tu PC, así que debes utilizar un sistema de disipación que sea efectivo tanto en las estaciones más frías como en las más cálidas.
250W ATX Enhance ENP-2320A Power Supply
APPLE A1337 A1315 A1219 Batería compatible para iPad 16GB 32GB 64GB (Wi-Fi) (Wi-Fi + 3G)
Acer AC14B18 Batería compatible para Acer Extensa 2508 2519 TravelMate B115-M B115-MP
HP 789609-001 Batería compatible para HP Pavilion X2 10-K010NR
medion BTP-DKYW Batería compatible para Medion BTP-DKYW para ordenador portátilbattery
LENOVO L13D3E31 Batería compatible para LENOVO YOGA TABLET B8000 B8000-F 10″

Ocho tareas que deberías hacer antes de estrenar tu nuevo PC

Da igual los años que tengas o cuánto te hayas gastado, a todos nos encanta el momento de estrenar nuestro nuevo juguete tecnológico. Sin embargo, en ocasiones las prisas nos hacen olvidar algunas cosas que nos pueden ayudar mucho unos meses después. Ahí va nuestra lista de consejos para estrenar tu PC:

Instala todas las actualizaciones disponibles

Por defecto, el equipo vendrá con el sistema operativo y las aplicaciones sin actualizar. Por ello, antes de nada (incluyendo ejecutar cualquier prueba o navegar por Internet) es muy importante que apliques todos los parches disponibles. No es lo más emocionante del mundo, pero no por ello deja de ser importante.

Elimina todo rastro de bloatware

¿Quién no ha encontrado una colección de software reinstalado que no necesita y solo sirve para consumir recursos? Aunque el bloatware ha ido a menos con los años y varía mucho en función del fabricante nunca está de más dar un repaso y eliminar todo lo que no necesites. Las versiones de prueba de un pesado antivirus es un buen ejemplo pero no el único, asi que merece la pena dedicarunos minutos a soltar lastre.

Haz fotos

No, no hablamos de selfies para Instagram con tu nuevo PC Master Race (esta parte es opcional), sino de las pegatinas que están debajo con los números de serie, números de producto, documentación de garantía, licencia del sistema operativo y todo lo que pienses que puedes necesitar. En caso de problemas, ayuda mucho tener todos los numeritos que te pueda pedir el servicio técnico bien a mano.

Instala un antivirus

En MC somos muy partidarios de que Windows Defender es más que suficiente para la mayoría de usuarios, siempre acompañado de una buena dosis de sentido común. Si no te gusta, compra otro antivirus pero no comentas la temeridad de desactivar la seguridad y exponerte a una Internet cada vez más peligrosa. Antes de hacer cualquier otra cosa, tu equipo debería ser seguro.

Prueba tu hardware

Puede parecer una tontería, pero especialmente si habéis comprado un equipo montado por piezas nunca está de más comprobar que todo funciona como debería. Repasa el Administrador de dispositivos para comprobar que las especificaciones técnicas son las esperadas y descarga programas como 3D Mark, Cinebench o SpeedFan (hay muchos más y casi todos tienen versión gratuita) para testear tu hardware y prevenir posibles sorpresas.

Crea un disco de recuperación (o varios)

La mayoría de fabricantes ofrecen la posibilidad de generar, de forma casi automática, discos de restauración del sistema. La progresiva desaparición de los soportes ópticos ha hecho que muchos de ellos opten por los pendrives para esta tarea, así que necesitarás uno de calidad y de cierta capacidad. Guárdalo en lugar seguro por si llega el momento de tener que recurrir a el. Y sí, suelen estar disponibles para descargar en la web pero hombre precavido…

Consulta (y entiende) la garantía y registra tu equipo

En función de la marca la aplicación de la garantía varía pero en casi todas es importante registrar el equipo a través de Internet. Accede a la web del fabricante y completa bien los datos del registro. En el caso de un PC montado por piezas, pon especialmente a los componentes más caros, como la tarjeta gráfica o la placa base; además de la garantía global que debería darte la tienda, muchos llevan una extendida para cada pieza.

Encuentra y guarda tu clave de producto de Windows

Si has comprado un portátil con Windows 10 preinstalado, es probable que la clave de producto esté ligada a la placa base y no veas una pegatina con la licencia. Por ello, es importante utilizar aplicaciones como ProduKey para localizar y guardar las claves no solo del sistema operativo, sino de todas tus aplicaciones importantes.

Y en vuestro caso, ¿qué soléis hacer cuando estrenáis un nuevo equipo?

 

10 consejos para poner en forma tu PC

Un ejercicio de higiene de software centrada en el sistema y aplicaciones que debemos realizar periódicamente como tarea de mantenimiento regular y que nos aportará ventajas en rendimiento, estabilidad y seguridad. Lo han publicado nuestros compañeros de Movilidad Profesional y está centrado en portátiles con Windows, aunque la verdad, puede servir para cualquier ordenador personal y plataforma. Ahí te lo dejamos:

Actualiza el sistema operativo

El sistema operativo es la base software de nuestro equipo y debemos asegurarnos que está actualizado a la compilación más reciente ya que incluirá los últimos parches de seguridad publicados, características y soporte. Cuando las versiones son más antiguas, tienen mayor riesgo de ser atacadas por ciberdelincuentes que encuentran vulnerabilidades en el programa.

Si la plataforma usada tiene una herramienta dedicada (como Windows Update), conviene activarla en modo automático de manera que el sistema busque, descargue e instale las mismas en cuanto estén disponibles, tanto en correcciones de seguridad como controladores de dispositivos. Usuarios avanzados pueden optar por la programación temporal o la actualización manual para tener un mayor control, pero conviene ser exhaustivo. De forma general y con excepciones de parches erróneos, la última versión soportada siempre será la mejor para tu equipo.

Actualiza aplicaciones y drivers

Tan importante como la actualización del sistema operativo es la de las aplicaciones. Las nuevas versiones de las aplicaciones que tengamos instaladas ofrecerán más rendimiento y estabilidad en la mayoría de ocasiones. Además, el malware tiene un método de infección preferente aprovechando las vulnerabilidades de software. Especialmente aplicaciones críticas como navegadores web, sus extensiones y plug-ins, Flash, Java, etc. Lo mismo podemos decir de las actualizaciones de los controladores, especialmente tarjetas gráficas que conviene tener perfectamente al día con la última versión proporcionada por los fabricantes.

Realiza copias de seguridad

Las copias de seguridad son una acción de mantenimiento imprescindible a realizar por cualquier profesional o usuario para salvaguardar sus datos. Un equipo informático puede fallar en cualquier momento, por un problema hardware en alguno de sus componentes como la unidad de almacenamiento o memorias, en el software del sistema y aplicaciones o por un virus que borre archivos o impida el acceso al equipo.

Si un reemplazo del hardware dañado, la reinstalación de aplicaciones o sistema operativo puede solucionarse, la pérdida de nuestros archivos profesionales o personales puede tener un gran coste y en algunas ocasiones sin recuperación posible y de ahí la importancia de realizar regularmente esta tarea de backup. Invierte algo de tu tiempo para poner en forma tu PC en crear un salvavidas para tus datos y archivos. Puedes revisar una guía práctica de copia de seguridad para Windows 10, ya que en el resto de Windows se realiza de forma similar y otras plataformas tienen herramientas integradas para hacerlo.

Elimina programas que no usas

Es probable que el sistema operativo tenga un buen número de aplicaciones que ya no utilizas. Es un buen momento para eliminar estos programas que están ocupando memoria y almacenamiento en tu portátil profesional ralentizando su funcionamiento. Todos los sistemas Windows incluyen una función de desinstalación de programas accesible desde el panel de control y lo mismo podemos decir de Mac o Linux.

Limpieza el registro del sistema

El registro del sistema en Windows es una base de datos usado para almacenar información sobre la configuración del equipo, hardware y software. Cualquier cambio en la configuración o instalación de nuevas aplicaciones supone sumar datos a este registro y con el tiempo acumulará parámetros obsoletos, rastros de software que no utilicemos y otros que ralentizarán el funcionamiento del equipo.

Existen diferentes aplicaciones para limpiar el registro del sistema. Una de estas herramientas es CCleaner ofrecida en versión comercial y gratuita. Debido a la importancia del registro es recomendable hacer una copia de seguridad previa del mismo antes de proceder a realizar cualquier cambio y así poder restaurarla en caso de problemas. Es una tarea que requiere cierto conocimiento del usuario pero que resulta muy efectivo.

Desfragmenta los discos duros

La desfragmentación de un disco duro es un proceso que consiste en volver a organizar los datos fragmentados en un volumen (como un disco duro o un dispositivo de almacenamiento), para que funcione con mayor eficacia. La fragmentación ocurre en un volumen con el paso del tiempo, a medida que se guardan, cambian o eliminan archivos.

Todos los sistemas cuentan con herramientas internas para hacerlo. Un desfragmentador de disco que vuelve a organizar los datos del volumen y reúne los datos fragmentados de manera que el equipo pueda ejecutarse con mayor eficacia. Recuerda que la función de desfragmentación hay que realizarla en los discos duros, pero no en las unidades de estado sólido (SSD).

Reduce la carga de Inicio

Los sistemas operativos Windows cuentan con una función de configuración del sistema denominada “msconfig”, que además de servicios avanzados, podemos seleccionar aplicaciones que se cargan en el arranque del equipo, reduciendo la carga del mismo y mejorando su rendimiento. Puedes acceder con el nombre del comando, “msconfig”, desde la función ejecutar. En Windows 10, puedes usar el “administrador de tareas” para administrar los elementos de inicio.

Aumenta la seguridad

Poner en forma tu PC implica mejorar la seguridad del mismo. Aprovecha la “limpieza” descargando o ejecutando si la tienes instalada -como sería recomendable- la última versión de tu solución de seguridad y escanea el sistema en busca de malware. Incluye en la operación discos duros externos o pendrives que utilices habitualmente.

Para sistemas Windows, incluyendo versiones empresariales, el mercado ofrece una amplia colección de software de seguridad muchos de ellos gratuitos. También gratuito, Windows Defender, solución de seguridad nativa e incluida en el sistema que se ha mejorado notablemente en Windows 10.

Cambia tus contraseñas

Completando el apartado de la seguridad, puedes aprovechar para renovar las contraseñas de acceso a tu equipo y servicios, un asunto importante que conviene hacer con regularidad. Las claves deben ser largas y complejas. No se deben utilizar palabras del diccionario ni nombres. Además, se recomienda combinar caracteres no alfanuméricos, mayúsculas y minúsculas, así como no utilizar las mismas contraseñas para todo. Una opción recomendada es utilizar un ‘password manager’ que además de proteger nuestra identidad evita tener que crear y recordar múltiples contraseñas.

Activa la restauración del sistema

El System Restore es una herramienta de recuperación del sistema en Windows que permite revertir los cambios realizados en los archivos del sistema operativo, configuración, ajustes, controladores, claves del registro o programas instalados. La restauración del sistema es una herramienta que puede “salvarnos la vida” ante un error del software, la entrada de virus en nuestro equipo o la simple instalación de drivers o de alguna aplicación que no funciona correctamente y que en ocasiones desestabiliza el sistema operativo.

Combinada con la copia de seguridad de archivos es una herramienta que conviene tener activada por defecto al menos en la unidad que contiene el sistema operativo. Podemos gestionar la restauración del sistema desde la función correspondiente en el panel de control de Windows.

Cómo eliminar un virus de un PC

Virus, gusanos, troyanos y demás especímenes maliciosos acechan a ordenadores y redes. El reciente ataque por Ransomware mediante el troyano WannaCry ha puesto la ciberseguridad en portada de los medios generalistas mundiales, pero hace muchos años que sufrimos malware de todo tipo y para todas las plataformas, provocando spam, robo de datos, ciberespionaje, invasión a la privacidad y en general, graves perjuicios para empresas y usuarios.

Aunque la prevención es la primera y principal línea de defensa, no siempre es posible mantenerse a salvo de la infección y cualquier usuario habrá tenido alguna vez malas experiencias con el malware, incluso sin alertas específicas de soluciones de seguridad.

Si tu equipo va más lento de lo normal, el sistema muestra errores aleatorios, el navegador web se congela luchando para deshacerse de anuncios extraños o no puedes acceder a tus documentos, seguramente padezcas una infección digital que además de impedir el uso habitual del equipo pone en riesgo tus datos.

Si es tu caso y no puedes eliminar la infección con tu antivirus o no usas ninguna solución de seguridad, es hora de enfrentarse a un proceso para eliminar un virus de un PC como la guía que han publicado en BusinessNow y que te resumimos.

Intenta salvar archivos

Las copias de seguridad son el mayor “salvavidas” para contrarrestar cualquier tipo de virus informático y en ocasiones -con algunos de ellos- la única solución. Si no la habías realizado previamente, puedes intentar salvar documentos, fotos, vídeos y cualquier otro tipo de información personal o profesional que no puedas perder incluso aunque estén infectados, para intentar recuperarlos después en un sistema limpio.

Por supuesto, se trata únicamente de copiar los archivos a una unidad externa controlada, ya que no debemos ejecutar ninguno de estos archivos hasta su limpieza porque pueden infectarnos otros equipos. Si no podemos acceder al equipo podemos utilizar soluciones como discos de rescate especialmente preparadas para resolución de problemas como Hiren’s BootCD o Ultimate Boot CD.

Desinfecta el equipo

Si no es posible desinfectar el equipo con la solución de seguridad instalada, debemos utilizar un medio de arranque para rescate contra virus. Un medio efectivo teniendo en cuenta que una gran mayoría del malware se carga/oculta en la memoria complicando su detección/eliminación una vez que arranca el sistema operativo.

Todos los grandes proveedores de seguridad ofrecen la posibilidad de crearlos. La mayoría son Linux en formato “Live CD” (creados y auto arrancables desde unidades ópticas, pendrives o discos externos USB), que podemos utilizar en el PC independientemente del sistema y sin tener que instalar nada en él.

Recupera el sistema

Si la limpieza del malware fue efectiva, retira el disco de rescate e intenta arrancar el equipo de la forma habitual. Instala la mejor solución de seguridad que tengas disponible y revísalo de nuevo en la búsqueda de virus. Si el sistema funciona normalmente hay que comprobar si todas las aplicaciones que teníamos instaladas funcionan correctamente. También controladores y drivers. Incluso si el sistema operativo está limpio y funcionando, puede ser que existan daños.

Si a pesar de los esfuerzos anteriores no hemos sido capaces de acabar con la infección, podemos intentar opciones como restaurar el sistema operativo a una configuración de fábrica utilizando la misma herramienta del sistema operativo. Si no funciona nada de los anterior, toca realizar una instalación limpia de todo el sistema, formateando la partición para asegurarse de la eliminación del virus en el equipo.

Impide nuevos daños

La partición del sistema está limpia pero también debemos comprobar el resto de particiones y toda la red local porque el virus ha podido llegar por esa vía e infectar de nuevo el equipo. Puedes comprobarlo con los discos de rescate creados anteriormente y también con una solución de seguridad instalada en el equipo.

Por último, puedes recuperar tus datos personales no sin antes escanear y desinfectar a fondo los archivos de datos que teníamos guardados en la copia de seguridad. Asegúrate bien de su limpieza antes de volverlos a copiar en el equipo porque podrían ser la causa de la infección y tener que repetir de nuevo todo el proceso.

Finalmente, insistir en la prevención como la primera y principal línea de defensa, observando la precaución debida en los sitios web por los que navegamos; las aplicaciones que instalamos; la recepción de correos electrónicos y adjuntos; las descargas; el uso de redes sociales; las imprescindibles actualizaciones del sistema operativo y las aplicaciones y el uso de una buena solución de seguridad.

Windows 10 ya tiene 300 millones de usuarios activos

Windows 10 ya tiene 300 millones de usuarios activos. Así lo ha confirmado Microsoft y no solo eso: cuando la compañía habla de usuarios activos, se refiere a cada día. Unas 3,5 horas de media es lo que pasa diariamente el usuario de Windows 10 frente a su ordenador.

Lo último que se supo oficialmente acerca de la adopción de Windows 10 es que el sistema ya estaba instalado en 400 millones de dispositivos. Una cifra que discrepa un tanto con la actual y que en un principio tampoco cumpliría con las expectativas de extenderlo a 1.000 millones de dispositivos en los primeros dos o tres años a partir de su lanzamiento.

No obstante, en Microsoft están muy satisfechos con la marcha de Windows 10 y aseguran que es “la adopción más rápida que hemos visto nunca… No podríamos estar más emocionados con el progreso de Windows“, ha dicho Yusuf Mehdi, vicepresidente corporativo de la compañía.

Sea como fuere Windows 10 lo está haciendo muy bien en términos generales y según los datos de NetMarketShare el pasado abril alcanzaba el 28,6% de cuota de mercado. La medición se realizaba coincidiendo con el lanzamiento de Windows 10 Creators Update, la última gran actualización del sistema operativo.

Por otra parte, a la cabeza de esa cuota de mercado se mantiene Windows 7 con el 48,5%; al tiempo que Microsoft anuncia Windows 10 S en un intento de no perder al sector educativo en manos de alternativas más económicas y eficientes como son los equipos basados en el Chrome OS de Google, muy en boga en las escuelas de Estados Unidos.

Una cuestión espinosa al margen de estos datos no para Microsoft, sino para el usuario, es cómo pueden saber cuánto tiempo se conecta la gente para hacer una media. Microsoft prometió que reduciría la recopilación de datos, así como mejoraría las herramientas de gestión de la privacidad con Windows 10 Creators Update.

Sin embargo, incluso aunque el usuario se implique a fondo para configurar la privacidad en Windows 10 es imposible de conseguir al cien por cien, por no mencionar la merma en la experiencia de usuario que supone no utilizar ciertas funciones. Desafortunadamente, sucede lo mismo en Android.